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DECLARACIÓN
20 DE MARZO 2025
CONGRESO NACIONAL PARA LA REORGANIZACIÓN DE HAITI

Haití no puede más. Los bandidos han tomado el control de nuestro país, el Estado no nos protege. Desde la muerte del Presidente Jovenel Moïse, entramos en un ciclo de destrucción que está empeorando cada día: las pandillas están sembrando la muerte y la desolación en más territorios y sustituyen a las autoridades legítimas, la vida cotidiana se convierte en un infierno, más de un millón de nuestros hermanos y hermanas, expulsados de sus hogares por los bandidos, viven en la calle, los niños no pueden ir a la escuela, casi no hay hospital para recibir a un enfermo, y los políticos continúan luchando por el poder sin ninguna coordinación en la lucha contra la inseguridad, ninguna visión por la nación.

Mientras escribimos estas líneas, las pandillas se han vuelto más agresivas y violentas. Queda poco para que tomen el control total de Puerto Príncipe.

¡Es el tiempo para que cada ciudadano asuma sus responsabilidades como haitiano!

¡Es el tiempo para que juntos tomemos el control de nuestro destino!

Por eso invitamos a todos los niños de Haití, nuestro país casi muerto, a un Congreso Patriótico en los próximos días, una reunión en la que todas las fuerzas vivas del país puedan discutir y decidir del camino para volver a empezar sobre nuevas bases. Este Congreso tiene tres objetivos fundamentales:

1. ¡Seguridad primero! No hay país sin seguridad. No hay vida sin
seguridad. Es necesario actuar para que sea posible resolver los problemas de seguridad sin demora y recuperar el control del territorio, reconectar Puerto Príncipe con los otros departamentos, lograr que las
familias regresen a sus hogares igual que la reactivación de las actividades económicas y sociales.

2. Lograr el rompimiento de la cadena de transición y crear las condiciones propicias para que el pueblo elija a sus dirigentes, sin la manipulación de las fuerzas en el poder, sin la manipulación de las fuerzas que están en el poder, sin la influencia de las fuerzas mafiosas, sin influencia extranjera.
Es la única manera en que nuestros dirigentes pueden adquirir la legitimidad y obtener el apoyo de la población para que puedan tomar las medidas necesarias para restaurar el país y reponerlo en el camino de la paz y el desarrollo.

3. Evaluar el modo de gobernanza del país. ¿Puede continuar el sistema que nos trajo dónde estamos? ¿Puede traernos seguridad? ¿Puede sacarnos de la lógica de la transición para la transición? ¿No deberíamos construir una gobernanza que deje de ser controlada por algunas mafias y grupos políticos que no trabajan para el interés general?

Nosotros, los signatarios de esta declaración, queremos dejar claro: no estamos buscando ninguna posición en ninguna transición.

Nuestro propósito es salvar a Haití, nuestro país.

Pedimos a todos los haitianos que, dondequiera que estén, unan las fuerzas para hacer de este congreso el primer paso hacia el cambio significativo.

¡Dejemos la retórica a un lado!